Cuando guardas una imagen, la elección del formato no es trivial. JPG y PNG son los dos formatos más utilizados en la web, pero funcionan de manera muy diferente. Elegir mal puede costar calidad visual, espacio de almacenamiento o tiempo de carga en tu web. En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber para tomar la decisión correcta.
JPG (también escrito JPEG, de Joint Photographic Experts Group) es un formato de imagen con compresión con pérdida. Esto significa que, al guardar la imagen, se descartan algunos datos para reducir el tamaño del archivo. El resultado es un archivo mucho más pequeño, pero con una ligera degradación de la calidad, especialmente si se guarda varias veces.
Es el formato estándar para fotografías y fue diseñado precisamente para eso: comprimir imágenes ricas en tonos y colores de manera eficiente.
PNG (Portable Network Graphics) utiliza compresión sin pérdida. Todos los datos originales se conservan, lo que garantiza una calidad perfecta. Además, admite transparencia mediante un canal alfa, algo que JPG no puede hacer.
PNG es ideal para gráficos, logotipos, capturas de pantalla y cualquier imagen que contenga texto o bordes nítidos.
| Característica | JPG | PNG |
|---|---|---|
| Tipo de compresión | Con pérdida | Sin pérdida |
| Tamaño de archivo | Más pequeño | Más grande |
| Transparencia | No | Sí |
| Ideal para | Fotografías | Gráficos, logotipos, texto |
| Degradación al reeditar | Sí | No |
| Soporte de color | Millones de colores | Millones de colores |
Usa JPG cuando trabajes con:
La calidad JPG puede ajustarse al guardar: un valor del 80–85% ofrece un buen equilibrio entre calidad y tamaño de archivo para la web.
PNG es la mejor opción para:
Cada vez que guardas un archivo JPG, la compresión se aplica de nuevo. Esto produce una degradación acumulativa conocida como generational loss: la imagen pierde nitidez en cada guardado. Si necesitas editar una imagen de forma recurrente, trabaja siempre en PNG o en un formato sin pérdida y convierte a JPG solo al final.
En términos generales, una fotografía de 2 MB en formato JPG (calidad 85) podría ocupar 6–10 MB como PNG. La diferencia es significativa. Para webs con muchas imágenes, los JPG reducen el tiempo de carga de forma notable. Sin embargo, si estás guardando un logotipo con transparencia, no hay alternativa: necesitas PNG (o SVG si es vectorial).
Sí. Algunas situaciones requieren más matiz:
No hay un ganador absoluto entre JPG y PNG: cada uno tiene su terreno. JPG es insuperable para fotografías donde el peso del archivo importa. PNG es indispensable cuando necesitas transparencia o una calidad perfecta sin compromisos. Conocer la diferencia te ahorrará problemas de calidad, tiempos de carga lentos y archivos más pesados de lo necesario.
Si el archivo es confidencial, la vía más segura es la que no lo saca de tu equipo. Convertir imagen funciona por completo en el navegador: lee el archivo de tu disco, lo procesa en memoria y lo devuelve a tu disco; no se envía nada a ningún servidor.
Hazlo en tu navegador, sin que el archivo salga de tu equipo: Convertir imagen